Hace más o menos un año que me puse por primera vez las zapatillas de deporte y salí a la calle a correr. Había corrido desde hacía meses en cinta y como ya llegaba a los 30 minutos pensé que estaba preparado. En casa hacía mucho calor para correr. Si no recuerdo mal a los veinte minutos de patear asfalto estaba echando el hígado por la boca, maldiciendo el momento en que había decidido unirme a esta moda tan extendida de trotar por la ciudad. Por aquello de "estar en forma", no echar barriga, sentirme mejor conmigo mismo, cuidar el corazón y el colesterol, etc., etc., etc., no tiré la toalla y seguí saliendo. Eso marcó la diferencia con lo que había ocurrido hace 15 o 20 años, cuando mis amigos empezaron a salir a correr y yo tras un par de salidas viendo como sus espaldan se alejaban inexorablemente más y más cada metro, dejé estar el asunto.
Me fui al Decathlon y me hice con todo el equipo que parecía necesario, incluso un pulsómetro por si esa sensación de que el corazón iba a estallar se correspondía con una realidad cardíaca peligrosa. Lo usé poco y como era de los baratos marca Kalenji aún no sé si voy bien o voy mal, pero de momento no me he muerto o sea que tal vez mi corazón no vaya tan mal. No quiero dejar de defender aquel establecimieinto como un auténtico paraíso de productos económicos y de calidad aceptable (depende la gama) que tanto ha hecho por la forma de los barceloneses, pues no hay más que darse un paseo por la Ctra. de les Aigües para ver todo el catálogo de la temporada. Personalmente llevo todo del Decathlon excepto las zapatillas, que en mi caso son las Asic Gel Cumulus para terrenos poco abruptos y, desde hace 10 días, las increíbles Brooks Cascadia 6 para las salidas por montaña más pedregosa o irregular.
Recuerdo con especial cariño de esa época inicial las carreras por el Richmond Park, en Richmond (Londres) allá agosto de 2010. Es una pasada de gigantesco parque con ciervos salvajes corriendo por ahí. Podías correr y de pronto encontrarte con un grupo de ellos. Corría una media hora y alucinaba, era justo la sensación que ahora tanto me gusta: contacto con la naturaleza más o menos salvaje y libertad en el trazado de la carrera. Gracias a mi hermano Manuel por brindarme esa oportunidad. Era esto:
Combinaba en aquella época las salidas cutre salchicheras a correr medio arrastrado por las calles de Barcelona con otra afición mucho más antigua y consolidada, la de caminar por "la montaña" o "el campo" (vamos, por sitios por donde no pasan coches y hay plantas y tierra). Incluso en alguna ocasión se me hizo de noche y mi antes incansable (y ahora muy cansable) compañera de paseos, la magnífica perra labradora de nombre Lia que hace 11 añitos deja su pelo por el suelo de casa, tenía que ocuparse de la iluminación del terreno, con el frontal colgado del cuello. La imagen tenía su gracia, y era esta:
Allá por el mes de noviembre mi amigo Noel me habló de un programita para el móvil (http://www.sports-tracker.com/) y eso supuso un cambio importante en los entrenos. Ya aguantaba los 10 Km y los hacía en 47 minutos, así que parecía que la cosa iba en serio. Con el programa controlaba los kilómetros, la velocidad, luego veía en la web la ruta en el mapa...En fin, la afición se había hecho un poco más técnica. Conocí por la aplicación a algunos amigos de Noel, Javier y Miki (de él he copiado la idea del blog: http://www.maikisrunningbikers.org/, gracias!!), y ver sus entrenos me sirvió de mucha ayuda. Alguna vez me ha servido de motivación ver que ellos no desfallecían en sus entrenos. En http://www.sports-tracker.com/ y como usuario RAUL2000 se pueden ver muchas de mis salidas a caminar, montar en bici o caminar. Encuentro que es una virguería de aplicación, no deja de asombrarme.
Me empecé a comprar algunas revistas especializadas en lo de correr. Otras me las pasó mi amigo Pablo, un gran teórico del deporte y a quien agradezco profundamente las revistas que me pasaba y me pasa. De ellas he aprendido mucho.
Junto con esa mejora en el equipamiento, y apenas 5 meses después de haber empezado, llegó una lesión. Fue en la planta del pie izquierdo, y me dejó sin correr un mes. Me autodiagnostiqué de fascitis plantar, aunque mi amigo Enrique que es médico tuvo serias dudas al respecto, porque me dolía principalmente en el apoyo delantero y no en el talón que es lo típico. Ese dolor se juntó con que en unos análisis de sangre rutinarios salieron valores que parecían indicar que tenía el hígado fundido. Hablo de memoria pero creo que lo peor se lo llevaba la Creatina Cinasa, que siendo el rango normal de 0 a 190 la tenía en 885. En cuanto a los análisis cuando dejé de correr 20 días los análisis se arreglaron. Los médicos no me lo habían dicho, pero cacé en internet que mis resultados son típicos de situaciones de sobreesfuerzo muscular. Cuando le enseñé al cabecera los nuevos análisis "limpios" no se lo creía, y cuando le expliqué que lo único que había hecho era dejar de correr, me dijo: "ah, claro, las alteraciones en las transaminasas también pueden tener un origen muscular". Joder, haberlo dicho antes. Tengo que decir además que hacía meses que de cintura para abajo me dolía todo, plantas, rodillas, caderas, muslos, gemelos...A veces me acostaba por la noche tras entrenar y no sabía ni cómo ponerme de las molestias. Cuando retomé las carreras en enero de este año 2011, decidí tomármelo con más calma, básicamente no buscar velocidad (porque cuando trataba de bajar marcas era cuando más molestias sentía) y en dejar más días de descanso. Vamos, eso que llaman "escuchar al cuerpo".
Casi sin querer, cuando salía a pasear por eso que llamaré "la montaña", a veces me ponía a correr si el terreno lo permitía, con mis botas Quechua de más de diez años de edad y de 1 kilo cada una. Algo así:
Poco a poco cada vez me apetecía más correr por ese tipo de terrenos.
Ya en noviembre había hecho una salida con Enrique (todo un crack en esto de correr por la montaña, ya volveré a hablar de él en otros post) y habíamos pasado de mi supertrillada Carretera de les Aigües (esa a la que quieren llamar Passeig pero no cuela) a una zona boscosa, más de trail. Era la bajada hacia la Font Groga, subiendo de la Ctra. de las Aguas hacia los viveros de Can Borni, cruzando la Ctra. de la Arrabasada y bajando, bajando...Gran salida, primer contacto con un tipo de camino que había hecho muchas veces caminando, pero entonces lo hice corriendo. Haciendo memoria creo que ese fue un poco el germen de donde estoy ahora. Un vídeo de esa salida:
Desde enero fueron pasando los meses, rocé (sin rebajarlos) los 45 minutos en los 10 Km, probé en solitario y a mi bola un par de medias maratones (1h47min y 1h48min) y corrí con mi amigo Eduardo un par de largas distancias algo inferiores a la media maratón con resultados aceptables para un aficionadillo como yo.
Allá por abril, hace un par de meses, las rodillas, y sobre todo una de ellas, empezaron a dar la lata. A fin de cuentas cuando tenía 7 años menos y 18 Kg más el trauma me diagnosticó de síndrome femoropatelar bilateral y síndrome de hiperpresión rotuliana bilateral. Vamos que es normal que las rodillas molesten. Me mandó unos sobres para reforzar partes blandas (Xicil, creo) y rehabilitación. No hice nada de eso, adelgacé mucho y me dejaron de doler las rodillas. Hasta ahora.
Concretamente tras un rodaje de 18 Km con Eduardo por la Ctra.de las Aguas tenía la rodilla derecha como una patata, al parar sentía que caminaba como Robocop. Intenté correr cinco días más tarde y a las dos manzanas de casa tuve que dar la vuelta. No podía correr pero, descubrí, podía caminar por la montaña sin apenas problemas. Parece ser que la explicación es simple: en un terreno irregular como es la montaña, cada pisada es diferente de la anterior, el ángulo de apoyo es distinto, y la zona que se va inflamando sufre menos.
Tras un par de salidas más o menos tranquilas, corriendo de vez en cuando pero principalmente andando, el cuerpo me pedía hacer una salida larga y conocer un poco mejor Collserola.
No lo he dicho antes pero Collserola es mi espacio verde de referencia, está a 20 minutos de casa en coche y es....otro mundo. En según qué puntos de Collserola parece increíble que estés tan cerca de tantos núcleos urbanos. Hay muchos caminos por los que en dos o tres horas caminando te cruzarás con 2 o 3 personas, dos ciclistas y un corredor de trail, probablemente. Es una montaña flipante, llevo más o menos seis meses subiendo 1, 2 o 3 veces en semana, y casi siempre descubro algo nuevo. Y me queda mucho. Estoy preparando un mapa detallado de todos los caminitos que he descubierto en estos meses. Antes, cuando caminaba o corría menos, hacía rutas más bien cortas, pero ahora que he alargado las salidas, he podido conectar en mi cabeza unas zonas y otras, y eso es lo que quiero plasmar en el mapa. Cuando lo tenga lo cuelgo, aunque quedan semanas o meses, me temo.
Finalmente hace más o menos un mes me lanzé a la montaña con tiempo y ganas de conocerla mejor. A los que conozcan el parking donde típicamente se aparcan los coches y motos para hacer la Ctra. de les Aigües, les sorprenderá esta foto que hice nada más aparcar para iniciar la ruta. No había más que un coche aparcado:
Madrugué para no pillar muchas horas de sol central y me encontré casi solo en la montaña. No me extenderé, sólo un par de pinceladas sobre esta salida. Iba con precaución, no me faltaron ni la rodillera ni el Ibuprofeno:
Bueno, tampoco faltaban ni la gorra, ni la cantimplora, ni el After-Bite...
Fueron unos 30 Km. durante los que descubrí una zona alucinante que va desde el Turó den Cors hasta el Pantano de Vallvidrera, descubrí que para una ruta de 4 horas hay que llevar mucha más agua que medio litro (o asegurarte de pasar por fuentes activas), descubrí que (salvo que seas Killiam Jornet) si quieres correr un buen rato por la montaña debes dosificar muy bien las fuerzas y si tu nivel no es muy alto debes alternar carrera y caminar rápido... y descubrí, sobre todo, que eso era exactamente lo que quería hacer. Aunar mi afición por correr (con limitaciones por las lesiones) y mi afición por la naturaleza. Vamos, correr por la montaña o lo que ahora llaman trail running.
Aquel día (en el que por cierto me pegué mi primer trompazo y descubrí porqué Enrique insiste en que al bajar rápido levante más los pies), grabé este vídeo:
Sobre el trail running y en concreto sobre cómo practicarlo por Collserola recomiendo el libro TRAIL RUNNING BARCELONA. Aquí tenéis más información sobre el libro y sus autores: http://desnivel.com/cultura/libros/correr-por-collserola-con-marc-subira-y-david-f-buenacasa
Yo personalmente lo compré online en la Fnac, pero se puede encontrar en muchas otras librerías. Sus autores tienen esta web http://www.trailrunningreview.com/ en la que han colgado un montón de información útil, especialmente testeos de zapatillas muy completos.
Así que aquí estoy. Dudo mucho que mis rodillas vuelvan a sufrir el asfalto, porque le he cogido miedo y porque, además, ahora me resulta algo monótono. Sí que haré de vez en cuando pistas más o menos planas, Ctra. de les Aigües, la cresta por encima de ella (Turó den Cors-Miradors de Sant Pere Martir), o similares, más que nada para mantener la forma y poder correr de vez en cuando con los amigos que no les vaya el tema trail running. Pero, desde luego, que a partir de ahora la idea son las travesías y ascensiones, a veces correré, a veces caminaré, pero siempre disfrutaré de la experiencia. Y a ellas, principalmente, dedicaré este blog/bloc, a modo de diario personal pero visible para todos mis amigos y para todos a quienes pueda interesar algo de lo que yo pueda colgar sobre mis salidas. De momento lo siguiente es colgar la subida al Puigmal, en cuanto tenga un rato para hacerlo.
Actualmente, y aunque puede que cambien 37 veces de idea, es hacerme los 83 Km de la cursa Matagalls Montserrat dentro de dos ediciones (septiembre 2012), e intentaré hacerla con mi amigo Enrique que en 2006 se la hizo en unas 13 horas (el nº 94 de 1815 clasificados, todo un crack) y seguro que puede repetir. Sólo acabarla en tiempo de clasificación (24 horas) me haría feliz, así que ese será el objetivo último de las salidas. A ver qué pienso dentro de 1 año y cuatro meses.
Quede claro, en todo caso, que con este blog no pretendo servir de mucho para quien quiera repetir las salidas que reflejaré. No explicaré con detalle cómo llegar, ni daré pautas sobre el recorrido. Sólo quiero tener un recuerdo digital que poder compartir con mis amigos, eso que llaman blog o en castellano una bitácora digital.
Quede claro, en todo caso, que con este blog no pretendo servir de mucho para quien quiera repetir las salidas que reflejaré. No explicaré con detalle cómo llegar, ni daré pautas sobre el recorrido. Sólo quiero tener un recuerdo digital que poder compartir con mis amigos, eso que llaman blog o en castellano una bitácora digital.

